miércoles, 25 de marzo de 2026

MANIFIESTO NALGAÍSTA. ALELUA COCODRILOS SEXUALES ALELUYA, por Efraín Huerta






 Para ella, que me mira morir...



El gran río penetró la roca viva

y se adelgazó hasta el miedo y el estruendo

se hizo rayo se ruina se hizo tonto esqueleto

y hoy padece a lo largo de las pieles de tigre

a la orilla del cocodrilo que me sueña

y me hunde en el naufragio

de su carne tan blanca

oh carne nacarada en medio

de la arena

                        como tú

y estas dos medallas de oro que muerdo

dalias de vida y martirio

y en ellas me retrato y consigo el descenso

al dulce infierno de tu vientre

y de nuevo los dientes

                                        ah malditos

ah maldita tú también

Larga bestia ululante despierta lengua

en aquel círculo de asesinos

(Pierde toda esperanza

                                        amor mío)

de almas danzantes albas

cool cool cool cool jazz

                                ¡Bríndamelo por fin!

Aleluya aleluya magnífico Grijalva

muerto de frío de rocas y pañuelos rojos

Piérdete

Adelgazate hasta la soledad

De los cocodrilos que agonizan

Al pie de mi medio siglo

                                y de mi alcohol

cohol cohol cohol cohol jazz

cool cool cool cool jazz

marinera manía

de pintar escribir declamar pagar impuestos

luz renta etcétera

                                 y luego abrazarte

bajo el diluvio de sones antillanos y misas lubas

y volver a abrazarte hasta el arte y el hartazgo

y aleluyarte hasta no sé cuándo

dormida y abrumada purificada

                                                        putificada

¡Aleluya! ¡Aleluya!

poetas elotes tiernos calaveritas apaleadas

poetas inmensos reyes del eliotazgo

baratarios y pancistas

grandísimos quijotes de su tiznadísima chingamusa

perdónenme grandes y pequekísimos poetas

(Soy acaso el hijo de Sánchez de la poesía

¡Peralvillo Tepito Incorporated?

Alors los invito a discurrir

pespunte limpio

por el nuevo Paseo la Anti-Reforma)

 

 

 

NACIMIENTO Y APOTEOSIS DEL NALGAÍSMO

 

Oh Fuensanta ¿no hacemos cuchi-cuchi

a la orilla del mar?

                                Porque el mar...

Aguárdame Grijalva

permíteme ser sueño y ser la vida

lo derecho es lo derecho

y los sueños sueños son

y la vida

¿vale acaso la pena de vivirla?

            Ahora verás río de sublime dorso

encañonado como yo encoñado

río maldiciente como águila maldita

yo con cara de yerba

herbazal sin origen

territorio cavado

                                hijo desobediente

triste y amarga paternidad de más de cuatro

ésta es mi escuela

                                la acabo de fundar fundillar

erigir erectamente sin cimientos

con el semen simiente

del verso verso verso versus

contra mi propia voluntad pero a mi gusto

Hoy nace (digamos y cantemos aleluyas de espanto)

 

 

 

EL NALGAÍSMO

 

Nalgaístas de todos los países subyugados

¡OEA OEA OEA OEA uníos!

Así pues como los cocodrilos empantanados

alma mía de cocodrilo

claro está que soy hijo de una paloma azul

y un ancho saurio de dorado sexo

Nalgaísta hasta la médula de los huesos

                                                                    (dije huesos)

hasta la marchita desesperación

hasta los hígados

                                Así me tienes

a tus pies rendido

pequeñamente de ladito como el oficiante

de los fracasos rey amargo

pero no lo digáis

                            no digáis

que agotado mi tesoro...

                                        tampoco

tampoco la toquéis

ni con el pétalo de un maguey

                                                Dejadla

                                                            qué demonios

así es la rosa así es la cosa

así son de redondas y luminosas

y así es

...bastará citar el caso de mi tía la segunda.

Visiblemente dotada de un trasero de imponentes dimensiones, jamás nos hubieramos permitido ceder a la fácil tentación de los sobrenombres habituales; así, en vez de darle el apodo brutal de Ánfora Estrusca, estuvimos de acuerdo en el más decente y familiar de la Culona. Siempre procedemos con el mismo tacto...

Una nalga es una nalga una nalga es una nalga una nalga

No voy al paraíso ni al infierno

yo voy directamente al Nalgatorio

                                                        oh cielos

Oh vértigo estridente ladrido

largo mugido verde penetrante zurear

lanza oh lanza tu lancero

                                            lengua

víbora viborilla de la mar

benditísima fuente de milagros

ultimadamadremente

Fuensante

                    ¿hacemos cuchi-cuchi?

Verde es el color de la esperanza

                    por arriba

sabrosa la entrepierna de la amada

                    por abajo

veo negro veo violetas en tu axila

                    por rriba

cervatillos tus dedos en mi espalda

                    por abajo

por arriba carajo por atrás

(salomónico estás

Es no cojo...)

por delante por atrás retrasados

emputecidos nalgaístas

                                        ya lo saben

al que no le parezca

                                        por arriba

que se vista y se vaya o que se venga

                                        por abajo

Río arriba río abajo a todas horas

mi carcajada es homérica y casi montesdeóquica

y después oh después el ratito

voy a decirlo en paz

                                        secretamente:

Me duele el pensamiento coño

cuando pienso

y cuando quiero coger

                                        no cojo

¡y a veces cojo sin querer!

Agonía agonía Hermana Agonía

Hermano Leche Hermano Asno Hermana Agua

... y cerrando los ojos

                                le di

                                        ¡por detrás!

Pues las hay de diversa categoría diversas luces

imagénes metáforas

—mentáfora callada,

ensimismada, ay, mamada mía,

nálguida perla de dolor—;

hay la que nos duele con sólo mirarla

la que nos arde  hasta el grito

la que nos llama como cadencia-espuma-esperma

la que nos roza el alma

y nos acuchilla la respiración

la vibrante infinita

                                frutal

manglar con mil raíces

metidas hasta la entraña del río;

la dulce nalga que murmura y canta

la que nos huele a leguas

la que es ancha y ajena

Hoy vi una

                        nostálgica

que arrastraba miradas como violines

(en realidad no era una nalga sino una guitarra

de redondos acordes canallescos y cínicos)

y vi otra que parecía un mundo

de odas un horizonte de sonetos

un par de enardecidos endecasílabos

Dos piedras de sol agobiadoras

y feroces

                De verdadera orgía palabra

de rebelión y carajazo y medio

de entrada por salida

            por arriba

de aturdirse y venirse

            por abajo

de ardiente arremetida

            por arriba

de llegar y no irse

            por abajo

Algo así como una nalga constelada de estrellas

para escribir en ella los versos más tristes esta noche

 

Las hay para cagarse

y andar a tientas

                                (¿voy bien o me devuelvo?)

como en el bosque más oscuro

allí donde la orquídea negra

se dispone a mordernos la boca

y hacernos polvo de amor esta maldita lengua.

Otra que semejaba el principio del mundo

el origen de sus hermanas

                                                el Culismo en persona

la diafanidad de un crepúsculo

y la secreta voluptuosidad de la lluvia en el alba

Era soberbia como una espada de pie

—espada como labios—

como la punzante melancolía

melanculía melanculía

                                        melancúlico estoy

Fuensanta mía

Venía de otro país

                                de  una lejana esencia

y clamaba en el desierto

pidiendo a versos ay gimiendo

llorando a besos ay chillando

por un esbelto arado y dos espesos bueyes

que la dejaran para siempre muerta

de un millón de agonías...

Hubieron de cogerla (cogérsela) a tiro limpio

y exprimirla como a un mar de lujuria

y darle darle darle

                                    y aniquilarla

y romperle el alma

                            contra

                                    los horizontes

                                                de la vida

 

Las hay también:

Arrebatadoras, tocando a rebato

—esquilas, esquilones, esculonas—,

a tambor batiente, marciales,

para desfilar, heroicas,

(creo que hasta les debo la costumbre

culonamente insana de hablar solo),

rugidoras, apocalípticas

como alas de águila

como leonas en celo

como osas tragadoras de carne

como tigresas de cuatro ojos

con cuernos, con garras,

desgarradoramente selváticas

como helechos de húmeda dolencia

por el río lejano

                                    hastiado

(Estoy cansado de ser río,

sucede que me canso de ser río...)

Las hay también

anaberthaléperas

como la desmadreporización del mundo

inmensamente yogas

hijas del ensueño

carne color del sueño

perfil alado de la carne

(Veinte, veinte kilos de amor

y una succión desesperada...)

 

 

 

CLÍMAX LÚBRICO PARA POBRES DE ESPÍRITU

 

Ahora muévete

amargamente blanca ola

despacio anhelo mío piel y palabra

dorso rotundo y musical

como quien musitara

                                        la primera oración

Crucificado estoy muslos de leche

vientre de furia y lluvia

trasero de penumbra

            —beso beso—

nuca de plata cabellera sombría

Crucificado

                    así como tú quieras

pero despacio amor amor despacio

duele el alma duelen las uñas y los dientes

y arde todo a lo largo

y lo ancho deste vencido

y ebrio y estremecido culo

                                                    ay amor

                                                    ay amor

Hendidura de mármol mar y miel

mirífica agua dulce

río brillo de luna en dos partido

oh divino antisexo

                                    sexy sexy

¡excítame! ¡delírame!

sube y encima exprímeme

Oh divi divi divi

                                libi libi libi

libidinosamente

                                absurdamente

                    (digo es un decir)

a tu coral

                    inclínase el rosal

del agapando recio tallo

precipicio de sangre

marasmo y páramo

oveja y rayo trigo y relámpago

Alma y acantilado

coral-rosal

                        escúrreme de rabia

Baal Baal ¿por qué me has abandonado?

 

Los ángeles no tienen espalda

no no que no la tienen

Pero a cambio

qué trasero de nubes

qué dos liras qué melodías que melodías

—cristalinas de azúcar mermelada divina—

se poseen en el vuelo de una guarda a otra guarda

Ángel mío de mi guarda

                    hoy me tocas

                                                Pero

amigos: Tuérzanle el culo al ángel

de engañoso trasero

                                        porque al fin...

Sabedlo nalgaístas próceres y mendigos

                por abajo

nadie tendrá derecho a lo superfluo

                por arriba

mientras alguien carezca de lo estricto

                por abajo...





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